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Uso excesivo de redes sociales e internet que afecta relaciones y productividad.
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El codependiente, según lo define Melody Beattie es:
“una persona que ha permitido que la conducta de otra persona le afecte y que está obsesionado por controlar la conducta de esa persona”.
Es un trastorno progresivo y crónico caracterizado por patrones de funcionamiento disfuncionales.
El término de codependencia, que inicialmente era utilizado para personas que convivían con adictos, actualmente incluye a aquellas que conviven con personas con enfermedades crónicas o en relaciones de dependencia, a los hijos adultos de alcohólicos o adictos en recuperación y otros.
En el proceso de recuperación, los codependientes necesitan aprender a vivir y ser felices con el hecho de que los demás pensarán, sentirán y harán lo que cada quien considere que tiene que pensar, sentir y hacer.
Tendrán que encontrar su verdadero YO, sus propios deseos y necesidades y empezar a satisfacerlas de forma sana.
En MOMENTO ofrecemos un tratamiento personalizado para personas que padecen de Co-dependencia.
Al igual que en el tratamiento de otras adicciones, acompañamos el tratamiento con el apoyo de los grupos de doce pasos de Codependientes Anónimos, CoDA.
A grandes rasgos, el Programa de Tratamiento de Codependencia de Momento en Madrid, tiene estos objetivos:
Definiendo al codependiente como aquella persona que ha permitido que la conducta de otra persona le afecte, y está obsesionada con controlar la conducta de esa persona, pueden sufrirla aquellas personas que:
El codependiente pierde la conexión con lo que siente, necesita y desea. Si es dulce y agradable, aunque no lo sienta, es porque busca aceptación. Cree que su valor como persona depende de la opinión de los demás. Da más importancia a los demás que a sí mismo. Se crea un yo falso, pues en realidad no está consciente de quién es y está tan desconectado de sus propios sentimientos, que asume la responsabilidad por las acciones de los demás. Se avergüenza por lo que hacen otras personas y toma las cosas de una manera personal. Invierte una enorme cantidad de energías en mantener una imagen o un estatus para impresionar porque su autoestima es muy baja, ya que depende del valor que los demás le otorgan.
Solo uno mismo puede definirse o no como codependiente. No obstante, para ayudarte a aclarar la duda, te ofrecemos una serie de puntos en los que, identificarte con ellos, podría denotar cierto grado de codependencia.
En primer lugar, debes observar que tanta negación del problema presentas. Es decir, que tanto intentas no creer que, realmente, tienes un problema.
A modo de ejemplo, puedes formularte estas preguntas
De ser la respuesta afirmativa, es posible que estés presentando una negación del problema.
Sin duda, deberás prestar especial atención a cómo anda tu auto estima. Normalmente, el codependiente goza de una baja autoestima.
¿Cómo saberlo?. Te brindamos algunas pistas para descubrirlo
Si la mayoría de las respuestas son un SI, es probable que presentes una autoestima baja, ingrediente fundamental en una codependencia.
Por otro lado, es muy importante que revises que tanto funcionas con patrones de conformidad, es decir, como en ti es una constante que estés conforme con casi todo (o que lo finjas)
El control, entendido como la necesidad que yo tengo de que todo esté como yo quiero que esté, es un síntoma inequívoco de la codependencia. Toda persona controladora es codependiente?. La respuesta es NO. Si tu control lo ejerces desde las premisas que te brindamos a continuación, entonces es probable que seas codependiente
Este miembro se encarga de salvar al adicto de los problemas que resultan de su adicción. Son los que inventan las excusas, pagan las deudas, llaman al trabajo para justificar ausencias, etc. Ellos se asignan a sí mismos la tarea de resolver todas las crisis que el adicto produce. De esta manera promueve el autoengaño del adicto, manteniéndolo ciego a las consecuencias de su adicción y convencido de que no existe ningún problema con su consumo.
Asumen con ímpetu todas las tareas y responsabilidades que sean capaces de llevar a cabo con tal de que el adicto no tenga responsabilidades o, tenga las menos posibles. Ellos actúan así convencidos de que al menos “las cosas están andando”. Lo que no pueden ver es que esto, los carga con tareas que no les corresponden y con responsabilidades que no son suyas, produciendo una sobrecarga que afecta su salud. Esto, a su vez, promueve la falta de conciencia en el adicto, del deterioro que produce la adicción en su funcionamiento.
Esta persona se encarga de culpar al adicto de todos los problemas de la familia. Esto solo funciona para indignar al adicto, brindándole así una excusa perfecta para seguir consumiendo.
Este familiar presenta la idea de que lo que hace falta es un poco de disciplina y arremete al adicto, ya sea física y/o verbalmente. Esta actitud nace de la ira y frustración que se acumulan en la familia del adicto y de los sentimientos de culpa que muchos familiares albergan por las adicciones de su relacionado (Aizpun, 2006).
Uso excesivo de redes sociales e internet que afecta relaciones y productividad.
Ver más →Dedicación obsesiva al trabajo que afecta la salud y la vida personal.
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