Es una enfermedad que tiene características comunes con  los adictos al amor y con los codependientes. Estas disfunciones tienen rasgos convergentes tales como el miedo a la intimidad, tendencia al control obsesivo en las relaciones, inhabilidad de establecer límites saludables, dificultad para identificar o expresar necesidades y sentimientos, aislamiento y/o deterioro físico, mental y emocional.

Los pacientes están obsesionados con la pareja o con la idea de que tienen que hacer que la relación funcione aún a costa de ellos mismos. Deambulan en relaciones destructivas abandonando la familia, amigos o intereses. Los sentimientos de culpa, los pensamientos  obsesivos y el miedo a estar solo les llevan a pagar un alto costo emocional. A pesar de esto, repiten inconscientemente el patrón de relaciones disfuncionales. Aman demasiado a todo el mundo, menos a sí mismos.

Durante el proceso de recuperación, con nuestro programa de tratamiento el paciente aprenderá a vivir y ser feliz solo, con el objetivo de desarrollar relaciones interpersonales sanas en el momento adecuado.